viernes, 30 de octubre de 2009

Revelaciones sobre el género humano

En verdad, lo que voy a decir me parece que no es una revelación, más bien fue una revelación para mí darme cuenta de lo ciertas que son algunas cosas que parecen generalizaciones absurdas pero, oh si, la vida te pone en evidencia que mayormente se tratan de verdades (claro, con las corrrespondientes excepciones)
1.Los hombres son todos iguales. Ésto, cualquier persona que conozca al género masculino, con cierta honestidad, puede constatar que es muy cierto. Podemos decir, para hacerlo de manera delicada, que aproximadamente un 95% de los hombres pierde la cabeza por una pollera. Pierde la cabeza no en un sentido tierno y amoroso si no en el sentido más egoísta y banal posible. Para que te registren tenés que ser o rubia o morocha con tetas. Todo lo demás, afuera. Te podés estar muriendo al lado de un tipo, que si le pasa una rubia por al lado te deja ahí tirada y ni al Same llama. Y si es una rubia con tetas, bueno, ya ni digamos. Para ambos casos (rubia o morocha con tetas), lo mismo da si es boluda, poco interesante, falta de masa crítica e insulsa, está buena, punto. Si es rubia, ya ni siquiera importa que tenga mucho que ofrecer corporalmente (mientras no sea un hipopótamo), chata, escuálida, con cara de nada, no importa, es rubia.
Encima, se creen todos langas y que todas mueren por ellos. Por supuesto se creen con derecho a meterle los cuernos a su novia/mujer pero ojo, no los vayas a cagar a ellos porque ahí sí, "que cómo puede ser, que todas las mujeres son iguales", que blahblah. Y ahí una dice "si vos hiciste lo mismo, caradura", "ah no, pero es distinto". Las cosas que hay que escuchar, por favor. El problema es cuando les tocan el ego, ellos pueden hacer lo que quieran (y cualquier persona que trabaja en una oficina sabe que, en efecto, así lo hacen) pero que sus parejas no se lo hagan porque se les cae el mundo.
En fin, ya sabemos donde tienen el cerebro los hombres (reitero, con las excepciones de siempre)
2. Las mujeres son todas iguales. Mismo porcentaje, pero para otra verdad. Aproximadamente al 95% de las mujeres les podés dar todo, tratar con todo el amor del mundo, entregarte en tu totalidad, que siempre se van a ir con la persona que las trata mal. Lo mismo da que siempre que te necesiten estés, que les prestes el oído, el hombro, que las banques, indefectiblemente caen por el/la forro/a que lo único que le importa es tener una nochecita de joda, pero que además se cree con derechos exclusivos. O sea, él/ella las lastima y ahí vienen a llorarte para que las consueles pero después vuelven a caer en la misma y ni cuenta se dan de que vos estás al lado para darle mucho más de lo que les da el/la otro/a infeliz. Encima te dicen, "sos re buena/o, no sé cómo estás sola/o, vos te merecés alguien...etc, etc" y vos con tu mejor cara de póker pensando, "lindo sería que de eso que me estás diciendo te avives vos". Las buenas personas, cariñosas y atentas están destinadas a escuchar esa frase eternamente (ni digamos el "QUE BUENA/O AMIGA/O SOS")y a que les hagan la pera todo el tiempo.
Conclusión: si sos paki estás jodida. Si sos torta, también.

Mejor volverse ameba.

3 comentarios:

  1. A esto lo único que puedo decir es:

    REVOLUCIÓN REVESISTAAAAAAAA!!!!

    Tenés razón, muchacha.

    Igual, estoy segura que ya vas (vamos) a encontrar la excepción.

    Te quiero!

    PD: Hoy me devoré a Gramsci. Es genial, tenías razón!!

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  2. O como decimos con mis amigas monja, creo que aunque no es la gran joda un poquito mas divertida que ameba vas a estar, alguna cañita al aire sin que la madre superiora se de cuenta y ya!

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  3. ajajajajajajaa

    sí, esa es mi otra opción..

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