viernes, 9 de diciembre de 2011

Yo

¿qué es esta nostalgia,
esta melancolía
que me invade ultimamente?

no es melancolía por algo mejor, no.
no es que extrañe algo pasado.
hoy me persiguen todas las tristezas
que me invadían hace años
lo que sufrí, lo que hice
lo que sentí, lo que fui

no puedo terminar de formularlo en palabras,
no puedo ni yo entenderlo completamente
por momentos me transporto
y soy de nuevo alguien que crei
que había dejado atrás
¿soy esa?¿soy otra?¿soy las dos?

en el fondo sé que soy todo eso junto
que en esta esquizofrenia diaria
un día me vuelvo una
y al otro, otra.

A veces me olvido quién soy

a veces una sensación de soledad,
de incomprensión, de ser ajena a la mayoría
de que sólo pocos, o sólo una persona
puede llegar a entender

a veces la sensación de ser completamente común
de nunca resaltar en esta uniformidad
en esta masa mecánica que en el fondo somos

¿qué es una sóla persona en un universo?
la nada misma

somos indispensables para un otro
pero completamente prescindibles para la humanidad.
¿es tranquilizador?¿es desesperante?
hoy no encuentro respuesta.

A veces no sé nada
A veces me olvido quién soy.

martes, 15 de noviembre de 2011

Cosas de la calle

El otro día iba caminando por ahí y un tipo me dijo "hola bebu"...hola bebu...HOLA BEBU, ¿¿¿BEBU??? Qué terrible mi dios, yo agradezco que sepan apreciar la maravilla que es este cuerpo despampanante, pero tirame un "hola, linda", hasta un "hola, mi amor"...pero "¡¿¿¿HOLA, BEBU????!". Espantoso.

domingo, 9 de octubre de 2011

Los momentos mágicos de la semana

-Abrir La Razón y encontrar la siguiente noticia:
SERGIO DENIS DICE QUE HABLA CON UN ARBOL EN PALERMO

Aparentemente lo confesó en el living de Susana, que viene a ser el summun de la pelotudez, entre los dinosaurios vivos, Juanita Viale, y la gente que se comunica con seres vivos no parlantes...“Un tiempo atrás, en Palermo, descubrí un árbol. Estaba viejo y gastado. También era bien alto, cerca de Dios. Iba a verlo todos los días y hablaba con él”, Denis dixit.
Asique ya saben, cualquier infeliz que tenga ganas de contar taradeces, puede dirigirse a la producción de Telefé que con gusto les abre un espacio con la señora. Aunque, hay que decirlo, ésto, junto con aquella confesión de Graciela Alfano de sus charlas con tostadas durante los desayunos, me parece difícil de superar.

-entrar a tu baño un sábado a la tarde y encontrarte un pájaro. Mi reacción, obviamente, al escuchar el aleteo, fue gritar como una minusválida mental "AHHHHHH UN PÁJAROOOO, UN PÁJAROOOOOOO" (léase con tono de histerismo avanzado). El pobre pájaro estaba más asustado que yo. Después de esperar si el pájaro lograba volver por donde había entrado, es decir, por la ventana que da al ducto de ventilación, tratamos de atraer al ave hacia el living para que saliera por el patio. Esto consistió en intentos rídiculos de silbar, dejando todos los ambientes a oscuras menos el patio, para que se dirigiera a la luz. Después, hacerle señales con una linterna y, por último, acercarle una galleta con un escobillón. De más está decir que fueron intentos fútiles. El plumífero entraba y salía por la ventana de la ventilación, pero aparentemente no podía subir por ella ni tampoco atinaba volar fuera del baño. Finalmente, el pájaro volvió al ducto de ventilación. Para evitar que muriera ahí por no poder volar hacia su libertad dejamos un cuenco con agua y unos pedacitos de pan en un último intento de que volviera al baño y pudiéramos atraerlo hacia el patio. Nada ocurrió.

No sabemos si el ave falleció o si pudo entrar a otro departamento.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Siempre hay noticias raras

El zoo de Leipzig sacrifica a la zarigüeya Heidi, que padecía demencia senil

El animal predijo, entre otras cosas, cómo se repartirían los Oscar

CADENA SER 28-09-2011
El zoológico de Leipzig, en Alemania, ha confirmado la muerte de Heidi, una zarigüeya bizca que atrajo las miradas de todo el mundo por sus polémicas predicciones. Según el recinto, el marsupial de tres años y medio ha pasado nervioso e incapaz de moverse las últimas semanas, y ante los tratamientos infructuosos se ha decidido sacrificarlo, tras un diagnóstico similar a la demencia senil.


Esta vez, la verdad que no tengo nada que agregar salvo que andá a saber lo que pueden ser las predicciones de una zarigüeya bizca y encima con demencia senil. Espero que nadie se haya suicidado a raíz de alguna prediccion.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Momentos trágicos de la vida

Cuando llegás a clase y el profesor dice esa maravillosa frase..."la semana que viene tienen parcial", y de cinco cuadernillos que hay que leer tenés leido uno solo. Ah, claro, y además tenés que leer un cuadernillo entero de teóricos desgrabados porque no podés ir a las clases.

En estos momentos, no nos queda más que reirnos de nosotros mismos y del hermoso fin de semana de lectura esclavizada que se nos avecina.

Gracias UBA por todos estos momentos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Casi un día más

Era un día como cualquier otro. Ella no se daba cuenta que algo empezaba a cambiar. Para Lara había sido una noche como otras, poco significativa, incluso hasta un error. Claro, pensaba que del otro lado pasaba lo mismo, que había sido una noche más y ya. Al fin y al cabo, eso le había dicho ella. Su cabeza, como siempre, volvía al mismo lugar…a R. Siempre. Le daban ganas de insultarse, de llorar, de gritar. Ya ni sabía de qué. No sabía si quería olvidarse o insistir hasta que R se enamorara de ella. Pero al fin y al cabo, cuando quisieron no había funcionado. Lara sabía que tampoco sentía lo que tenía que sentir, sí, cariño había, y mucho. Se querían tanto que no podían entender como había pasado tan poco tiempo. Pero no había química, no, la maldita química arruinaba todo. Parecía todo perfecto, parecía una compatibilidad única. Y no, no podía pasar de la amistad. Ningún punto tenía que Lara se preguntara y le preguntara a la vida y quién sabe si a dios porqué se burlaban de ella. ¿Porqué ponía en el camino algo para después quitárselo? Porque no era sólo difícil para ella. No. Era doloroso de los dos lados. Era saber que sería perfecto, pero que no podía ser y, encima, arruinaba la amistad. Era eso que siempre está pero no se dice, lo inefable. Y nadie lo entendía, por eso era suyo y de nadie más. Y su mente estaba estancada en eso, ella lo sabía, una y otra vez lo mismo. Se sentía de nuevo de quince años, no, no podía creer estar otra vez en este lugar. Para colmo, toda esa marea de pensamientos le impedía ver más allá de R. Le impedía ver incluso lo que tenía al lado, lo que más allá de su estúpido cerebro, estaba ocurriendo.

Por suerte para Lara no todo estaba dicho, por suerte el error que estaba cometiendo aún podía enmendarse.


Ya hace un año que Lara se pregunta cómo pudo haber sido tan necia de no haber visto antes lo que pasaba, de no percatarse de que alguien sí la quería y si veía en ella todo lo que necesitaba. Pero tal vez sin todo lo ocurrido no podría haberse dado todo como se dio. Quizás Lara necesitara toda esa experiencia para poder darse cuenta de las cosas. En definitiva, un año después, todo parece haber resultado como tenía que resultar.