Hoy, a dos días del comienzo de la cursada presento el seguimiento de las condiciones de la nueva sede:
El baño sigue considerablemente limpio, con los bemoles propios de la cantidad de gente que ingresa a diario. Ya no hay papel pero sigue habiendo jabón líquido. El resto del edificio lo veo igual, considerando que ya desde el comienzo estaba bastante plagado de afiches partidarios.
Seguiré manteniéndolos informados.
PD:¿por qué en las aulas de teóricos ponen bancos de misa?
miércoles, 16 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
Apreciaciones sobre la nueva sede de sociales
Baños: "¡Boludo, hay papel y jabón!" (jabón líquido, encima)
"¡Los ascensores parecen de edificio!"
"¡Hay ventanas!¡Hay luz de sol!"
"¡Hay patiecito!"
Llegamos al siglo XXI.
(o eso parece hasta ahora)
"¡Los ascensores parecen de edificio!"
"¡Hay ventanas!¡Hay luz de sol!"
"¡Hay patiecito!"
Llegamos al siglo XXI.
(o eso parece hasta ahora)
viernes, 18 de febrero de 2011
Secuencias extrañas
Me levanto y Julián me dice: "nos cayó un gato del cielo". ¿Cómo? sí, apareció un gato en el toldo y cuando lo bajé se metió en el cuartito. Pobre gato, estaba asustado. Lo dejamos ahí y cada cual a su tema. Al mediodía fui a mirar a ver si seguía en el cuartito, no vi rastros pero de todos modos antes se había escondido muy bien. Cuando estaba por entrar a la cocina vi una bola de pelos blanca mirándome temerosamente. Claro, a mi los gatos desconocidos me dan un poco de desconfianza porque, de por sí los gatos son medio impredecibles, y si a eso le sumamos que es un gato que no conozco ni me conoce, peor. Asique ahí estaba yo en el patio mirándolo y con miedo a entrar a la cocina por temor de alterarlo. Y él o ella, con más miedo que yo, creo, mirándome desde dentro sin animarse a salir al patio. Se acercó sigilosamente a la puerta, los dos seguíamos mirándonos fijamente, y corrió al cuartito.
Al rato sacamos al gato del cuartito y vimos que tenía un número en el collar, asique llamé y ya la vinieron a buscar -resultó ser una ella- Pero para todo esto, ya me había encariñado. Ahora quiero un gato, eso sí, que sea cariñosito.
Al rato sacamos al gato del cuartito y vimos que tenía un número en el collar, asique llamé y ya la vinieron a buscar -resultó ser una ella- Pero para todo esto, ya me había encariñado. Ahora quiero un gato, eso sí, que sea cariñosito.
domingo, 6 de febrero de 2011
hice un dibujo de vos
hice un dibujo de vos
un boceto
luces, colores, notas
lo que siento y veo es tan complejo y a la vez tan simple
son palabras completándose, párrafos
son melodías, sonetos
es la lluvia y el sol al mismo tiempo,
el frío y el calor juntos,
es el amor cobrando forma
Hice un dibujo de vos.
un boceto
luces, colores, notas
lo que siento y veo es tan complejo y a la vez tan simple
son palabras completándose, párrafos
son melodías, sonetos
es la lluvia y el sol al mismo tiempo,
el frío y el calor juntos,
es el amor cobrando forma
Hice un dibujo de vos.
A tener en cuenta a la hora de escribir un libro
Por favor, tener compasión, ESCRIBIR LAS REFERENCIAS Y NOTAS AL PIE, NO AL FINAL DEL LIBRO. Es lo más irritante que hay tener que ir al final y volver cada vez.
Sinceramente, tengan piedad.
Sinceramente, tengan piedad.
miércoles, 12 de enero de 2011
Vacaciones, dulces vacaciones
¿Por qué será que los viajes alteran tanto a la gente? Quiero decir, es lógico que si uno se va de viaje por un tiempo largo se estrese pensando en los preparativos. Pero si te vas dos semanas a la costa por ejemplo, ¿hace falta tanto tole tole? A ver, hay más o menos el mismo clima que acá o sea que no hay que devanarse los sesos pensando qué abrigo llevar, si te alcanza una campera o tenés que comprar una nueva, etc... Lo único que hay que pensar, señores, es lo siguiente: "a ver, me voy diez días, ¿qué usaría diez días acá?" y listo el pollo. Lo otro que me resulta muy gracioso es que la gente puede pasarse en condiciones normales, léase durante el año, sin verse por semanas, incluso meses; pero si uno se va afuera, cambia todo. Ahí hay que verse antes de irse sí o sí. ¡Dios nos libre de no vernos por un mes por estar de viaje!
O sea, a mí también me pasa que si me voy de viaje quiero verme antes con algunas personas, pero la verdad que no sé bien porqué. Cuando uno vuelve tiene más sentido porque te mostrás las fotitos y todas esas cosas.
Al final, la verdad que el viaje se vuelve necesario, porque ya te estresaste hasta la médula antes de irte pensando en si tenés todo listo, si dejaste todo bien en casa, si viste a todos los que tenías que ver, si dejaste a alguien a cargo de regar las plantas...y, entonces, el momento de subir al avión o al micro se vuelve algo sublime donde, por fin, tenés tu momento de paz.
O sea, a mí también me pasa que si me voy de viaje quiero verme antes con algunas personas, pero la verdad que no sé bien porqué. Cuando uno vuelve tiene más sentido porque te mostrás las fotitos y todas esas cosas.
Al final, la verdad que el viaje se vuelve necesario, porque ya te estresaste hasta la médula antes de irte pensando en si tenés todo listo, si dejaste todo bien en casa, si viste a todos los que tenías que ver, si dejaste a alguien a cargo de regar las plantas...y, entonces, el momento de subir al avión o al micro se vuelve algo sublime donde, por fin, tenés tu momento de paz.
miércoles, 5 de enero de 2011
Cosas de la vida
A veces me parece que el universo se burla de mí. Empecemos porque yo ODIO el verano, al menos el verano porteño. No logro entender que a la gente le resulte extraño o sorpresivo, ¿a quién puede gustarle andar por la calle con más de treinta grados y humedad, transpirando como puerco? Es agobiante. Te bañás catorce veces pero nada alcanza. Además tenés que tomar el subte todos los días y ahí pareciera que hace cincuenta y cinco grados. La gente huele mal porque no hay antitranspirante que resista -o tal vez porque hay personas que no son tan afectas a la ducha y en verano se nota más-. La única manera aceptable de pasar el verano en capital es no trabajando y pudiendo elegir cuándo salir del resguardo del aire acondicionado. Sino, es un calvario. Lo único positivo del verano son las vacaciones -aunque sean acá- y que hay poca gente en la ciudad. Pero preferible serían esas vacaciones con temperaturas más bajas.
Toda esta introducción para dar una idea de lo que significa para mí un día nublado y con lluvia en verano. Es un oasis. Me levanto, veo que está nublado y me alegra. Por lo menos sé que por un día los rayos recalcitrantes del sol no van a penetrar en mi materia gris. Y eso me pasó ayer y anteayer. Me levanté, vi el día feo y me alegró. Pero no, no, no me quieren dejar ser feliz. Aneteayer, a media mañana veo el cielo despejado. ¿Por qué?¿Tan injusta tiene que ser la vida? Y ayer, peor, salgo de trabajar, TODAVÍA NUBLADO, yo feliz. Entro a un kodak a imprimir unas fotos, salgo y para mi gran alegría...SOL. No, sinceramente, no es justo. Yo, previendo esa situación había dicho que si salía el sol le iba a hacer juicio a dios. No se juega así con los sentimientos. Por suerte a la tarde se volvió a nublar y hasta llovió.
Y hoy, ¡gran felicidad!¡sigue nublado!¡y llovió! Pero la gracia hoy viene por otro lado. Llego al trabajo y me entero que no hay sistema. Para sintetizar, tuve un día muy productivo de mate y charlas, ir al banco y todas esas cosas. Todo eso estuvo muy bien, pero faltaba la burla...una hora antes de irme, cuando ya había dado por terminado el día laboral porque, evidentemente, el sistema no iba a volver...VUELVE EL SISTEMA. Sí, sí, cuando ya estaba sacando mi librito para ponerme a leer...vuelve el sistema.
En fin, cosas que pasan.
Toda esta introducción para dar una idea de lo que significa para mí un día nublado y con lluvia en verano. Es un oasis. Me levanto, veo que está nublado y me alegra. Por lo menos sé que por un día los rayos recalcitrantes del sol no van a penetrar en mi materia gris. Y eso me pasó ayer y anteayer. Me levanté, vi el día feo y me alegró. Pero no, no, no me quieren dejar ser feliz. Aneteayer, a media mañana veo el cielo despejado. ¿Por qué?¿Tan injusta tiene que ser la vida? Y ayer, peor, salgo de trabajar, TODAVÍA NUBLADO, yo feliz. Entro a un kodak a imprimir unas fotos, salgo y para mi gran alegría...SOL. No, sinceramente, no es justo. Yo, previendo esa situación había dicho que si salía el sol le iba a hacer juicio a dios. No se juega así con los sentimientos. Por suerte a la tarde se volvió a nublar y hasta llovió.
Y hoy, ¡gran felicidad!¡sigue nublado!¡y llovió! Pero la gracia hoy viene por otro lado. Llego al trabajo y me entero que no hay sistema. Para sintetizar, tuve un día muy productivo de mate y charlas, ir al banco y todas esas cosas. Todo eso estuvo muy bien, pero faltaba la burla...una hora antes de irme, cuando ya había dado por terminado el día laboral porque, evidentemente, el sistema no iba a volver...VUELVE EL SISTEMA. Sí, sí, cuando ya estaba sacando mi librito para ponerme a leer...vuelve el sistema.
En fin, cosas que pasan.
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